La historia sobre la piedra del diablo es muy conocida, pues el que la realizo fue nuestro ilustre escritor Ricardo Palma. La Piedra del Diablo o Peña Horadada, en el transcurso de los años ha ido tomando ciertos matices reales.
Les diré lo que me contó la señora Clara, que vive a media cuadra de esta famosa piedra que se encuentra entre los jirones Junín y Cangallo, en Barrios Altos, Lima. Por experiencia propia puedo corroborar lo que sucede por estos lares al terminar el día, pues dictaba clases de arte en la Casona Carrillo Maurtua, una casa hogar que queda a cuatro casas de la piedra del Diablo.
El Diablillo no tuvo mas remedio, en su desesperación, que huir por la piedra que se encontraba en esta esquina, que hasta ahora existe, dejando un forado circular casi perfecto en ella.
Hasta aquí es casi la historia que todos conocen, pero el aporte o secreto que me da la señora antes mencionada es que antes de que termine el día, osea antes de la doce, si usted se acerca a la piedra, esta muy caliente, casi ardiendo y hasta se puede divisar cierto humillo saliendo de ella. Además, el forado cambia ligeramente de posición.
Muchos no saben esto, porque son muy pocas las personas que se acercan a esta piedra a tan altas horas de la noche por temor. Según la señora Clara, esto sucede porque el diablo quedo atrapado en esta piedra y siempre lucha por salir. Por esto los parroquianos al pasar por este lugar se persignan, para evitar que este escape.
Ahora bien, se dice que muchos alcaldes o autoridades comunales han tratado de quitar esta piedra para poder facilitar el transitar urbano, pero no ha tenido éxito. Nadie sabe cómo apareció esta piedra en este lugar y a qué tan profunda sea, quizás llegue hasta el mismísimo infierno.
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